Ayer iba tan tan tan borracha que no paré de llamar a Adam "Jewish Guy!" hasta que él me dijo que le podía llamar por su nombre hebreo, así que pasé la otra mitad de la noche llamandole "Moshé". Y supongo que debí estar tan pesada que le convencí para quedar con él el martes para ir a la Sinagoga.
Así que el martes os cuento que tal va mi proceso de conversión. =)
domingo, 7 de marzo de 2010
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pobre noi! mai a la vida s'hauria imaginat que una catalana boja que té menys de jewish que tota la ss junta li tocaria los cojones a más no poder com a conseqüència de la seva jewish life! Volem una crònica de la conversió eh? nosaltres et cantarem el baruch quan tornis!:D:D!
ResponderEliminarnur
shalom
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