Y es que dejamos Buenos Aires para llegar a Valparaíso en micro. Un viaje fantástico! Cuantas anedcotas... creo que he crecido muchisimo como persona al hacer un viaje como este. Primero de todo, viajar con una persona que no conoces cuya cultura es totalmente distinta y después el visitar sitios increibles y experimentar sensaciones únicas. Cómo el paso de los Andes en autobus, a las cuatro de la mañana. Una carretera en forma de ese que sube y baja una de las montañas de la cordillera, sólo con la luz de las estrellas, ninguna otra iluminación. Y ver el contraste de las montañas con la noche.. fue una experiencia increible.
Llegar a Santiago creyendo que eran las 6 de la mañana, darse cuenta de que és una hora menos, tener una maleta llena de camisetas de tirantes y que la temperatura sea de 5ºC, no poder salir de la estación porque no teniamos un maldito mapa de la ciudad, no tener un puto peso chileno y no poder tan siquiera ir al lavabo (porque se tenía que pagar). En definitiva: Vivir como homeless!
Os explico más anecdotas en breves cuando esté más inspirada.
Besitos de una chica cansada y feliz de volver a su casa porteña.
jueves, 15 de abril de 2010
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kawaii!!! i a més el noi era un paibon que flipes tulipes!!
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