Todo el mundo era muy alto. Por un momento pensé que el que daba la fiesta era gigante verde. Pero no. Estabamos en casa de un alemán, rodeados de gente desconocida tamaño XXXL.
El primer hecho relevante es el siguiente. Estaba en la cocina con Mina hablando tranquilamente y un tio (jodidamente alto) cuya cara no me sonaba una mierda me dijo "Ana, ven un momento" (sabía mi nombre?) salí de la cocina pensando "WTF?" y sin comerlo ni beberlo (y sin que apenas yo me enterara de que estaba pasando por falta de tiempo de reacción) el hombre me metió la lengua hasta la tráquea, a lo que yo salí por patas en busca de ayuda. Fue muy raro. Muy raro y muy traumatico. Horrible. Chicos, descartad esa estrategia de ligue.
En segundo lugar, toda la fiesta estuve en la fase de la borrachera de "os reamo". Esto deriva en que estuve hablando con Adam. Cuando superé la fase de "nunca te he dicho cuanto te quiero", no sé cómo le dije que lo dejaba todo y me enrolaba con él en la armada israelí. Específicamente, a las fuerzas aereas.
Ahora me acabo de levantar y me estoy dando cuenta de quan borracha iba ayer. Me estoy riendo demasiado.
sábado, 5 de junio de 2010
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a ver con los gigantes verdes debe ir todo a proporción, por eso te dio la impresión de que te metía la lengua hasta la tráquea, pq el pobre sino se quedaba con la mitad fuera... así que yo no le hubiera hecho tantos ascos a una XXXL
ResponderEliminarqué guarra eres carolina
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